Por Chuck Pierce
30 de Enero, 2008
El Señor esta trabajando con nosotros en esta época para hacernos conscientes de obstáculos en nuestro diario vivir. Cuando simplificamos, removemos las complejidades de la vida que nos detenga y nos prevenga de florecer y movernos hacia adelante.
Este es un año de impulso. En varias ocasiones me han preguntado acerca de las elecciones. Mi contestación ha sido, quien quiera que se este moviendo con ímpetu para Febrero y Abril, va a ser a quien hay que velar. Tambien he comentado que a menos que nosotros, como pueblo de Dios, ganemos ímpetu y nos convirtamos en una fuerza sobre la tierra, no tendremos el poder para cambiar esta elección para que refleje la voluntad de Dios para nuestra nación. Este fué un titular en un periódico: El Martes el Sen. John McCain ganó las primarias Republicanas en Florída acabando con las esperanzas de Rudy Giuliani para la nominación presidencial del partido Republicano y tomando una victoria crítica sobre Mitt Romney en la batalla por el ímpetu a medida que la campaña se acerca al ‘Super-Martes.’
Todos los ‘8′ estan conecados con ímpetu. Un objeto con momento ó ímpetu es dificil de parar. Para parar un objeto con momento, se necesita aplicar una fuerza contra su movimiento por un período de tiempo específico. Mientras mas momento tiene un objeto, menor es la probabilidad de que se pueda parar su movimiento hacia adelante. Este será un año donde las fuerzas competirán por momento ó ímpetu. ¡Dios va a estar moviendose en nosotros! ¿Le responderemos? Las fuerzas enemigas que no hemos resistido se moverán con fuerza para detener a un Reino que esta avanzando sobre la tierra. No debemos permitir que las voces de temor y miedo, incredulidad y duda nos paren de avanzar. Los violentos estan tomando el Reino de los Cielos por la fuerza. Estamos bajo el ímpetu de un Rey. ¡Debemos ganar momento ahora! Mientras más momento tiene un objeto, mas dificil es pararlo. De tal manera, se requeriría una mayor cantidad de fuerza ó una mayor cantidad de tiempo (ó ambos) para parar a un objeto con momento. A medida que una fuerza actúa sobre el objeto por un período de tiempo, la velocidad del objeto cambia, por ende, cambia el momento del objeto.
La mayoría de nosotros entendemos el concepto de momento en base a manejar nuestros autos. Cuando aprendí a manejar, cosa que hice a muy temprana edad, tuve que aprender unas lecciones muy duras. Todos sabemos que se necesita un período de tiempo desde el momento que se aplica el freno hasta que el auto se pare. Este es el principio de momento en acción. El primer vehiculo que manejé era un camión de transmisión manual de cinco cambios. Yo empezé a manejar y continué manejando hasta que me paró uno de los postes telefónicos que usábamos en el área de entrenamiento para caballos. Tuve que aprender la diferencia entre la potencia de un vehiculo y la potencia del hombre. Aún hoy día le tengo un saludable respeto a la potencia de un carro.
Una vez las cosas se ponen en moción, son difíciles de parar. El Cuerpo de Cristo esta avanzando. El Reino esta avanzando. Los violentos estan tomando el Reino de los Cielos por la fuerza. Hay ciertos cambios que estan creando moción que no se puede parar. El reino de las tinieblas tiene que ceder ante el Reino de Dios que esta avanzando con nuevas fuerzas. El poder sobrenatural de Dios que esta siendo liberado sobre Su pueblo esta creando una moción y cambio en la tierra. Estamos bajo el impulso de in Rey que quiere ver hoy cambios en el mundo. A medida que aprendemos a movernos en nuestras esféras de autoridad en la tierra, utilizaremos el poder de Dios y, cuando liberemos ese poder, habrá transformación en ciudades y naciones. Este es el tiempo para que nosotros nos pongamos las pilas contra nuestros enemigos y nos movamos hacia adelante.
En este tiempo en la historia, debemos tener un sonido de trompeta claro y una liberación de revelación. Jesús dijo que el edificará su Iglesia sobre la revelación. El tambien dijo que nos daría las llaves del Reino y que las puertas del infierno no prevalecerían contra nosotros. Esta palabra profética que El le dió a Pedro todavía esta trabajando sobre Su pueblo hoy día. El Espíritu de Dios tiene una meta para nosotros. Esa meta es el ocupar ó tomar posesión de la porción ó esfera de autoridad que a cada uno de nosotros se nos ha asignado. La manera cómo administremos la posesiones que Dios nos ha dado es clave para nuestro futuro. Debemos recordar que cuando Dios le prometió a Abraham una tierra, como parte de esa promesa estaban todos los enemigos de esa tierra. De manera que, muchas veces, para poder tomar posesión de algo, debemos primero ir a la guerra. Debemos aprender a seguir a nuestro Rey a la batalla y establecer Su dominio dentro de cada una de las áreas de responsabilidad dada a nosotros.
¡Estoy decretando que GANAN MOMENTO PARA QUE PASEN A TRAVES DE TODOS LOS BLOQUEOS que estan impidiendoles de poder ir a traves de sus nuevas PUERTAS!